Que estar sola no es tan malo,
siempre y cuando no me acuerde de ti.
Y me acuerdo a ti.
Absolutamente todo me recuerda a ti
Cuando te quería me preguntaba qué decirte para que lo supieras.
Te decía te quiero,
pero eso me sabia a poco,
yo te quería mucho más que un simple 'te quiero'.
Escuchaba canciones
y me parecía que no tenían ni idea del amor.
Hasta que fui a la playa y lo vi,
tranquilo y salvaje a la vez.
Y ese sonido, infinito.
El mar es lo que te quería.
Pero si ahora te digo que te quiero,
quizá me derrumbe.
Ahora que ya no te echo de menos,
me siento vacía.
Antes tenía el trabajo de no pensarte,
de no cantarte.
Y ahora, ¿qué?
Y fue bonito. Quererte.
Pensaba que sabía todo de la vida,
entonces llegaste tu,
y un volcán entró en erupción en mi pecho,
y me dijiste que te apellidabas como el fuego.
Y ahí fue cuando se encendió,
esa llama que empezó a quemarme por dentro,
mis órganos vitales,
uno a uno.
Y terminó quemándote a ti,
mi órgano vital más bonito
el que me mantenía viva.
18 de octubre de 2014
29 de septiembre de 2014
Autumn
De repente sonó el despertador y ya era otoño. Las hojas de los arboles caían, y me ocultaban entre tanta gente ¿Las pisaremos juntos este año? Y empezó a llover, parecía que todo lo que no había llovido durante estos meses decidiera hacerlo hoy, aquí, en mi habitación, mientras miraba mi móvil. Estoy tan vacía que ya no me acuerdo de pronunciar tu nombre de vez en cuando. Antes eso era una de mis manías como escuchar música a todo volumen. O las conversaciones en el coche después de salir. Un hábito, de esos que te hacen un poquito más feliz.
Y recuerdo que me acariciabas cuando íbamos de la mano. Y me parece una forma tan bonita de decir 'te quiero'. Y me querías. Y yo no había sentido por alguien lo que sentía por ti. Esa mezcla de sentimientos que acababan en peleas infernales y besos llenos de tensión. Llámalo tiras y aflojas. Llámalo como quieras pero no amor. Eso no era amor.
12 de septiembre de 2014
Noches con D de debilidad
Se me ha dormido un brazo y está soñando que te abraza, y mientras despierta, unas mariposas le recorren ansiosas por volver a dormirse. Y yo recuerdo aquel día... 'te quiero, no llores' me dijiste mientras te ibas, algo así como si alguien le grita a otro se calle. Todo acabó roto como mi brazo al despertarse.
O la voz de Rulo.
O yo sin ti.
O la cama cuando duermo sola.
O la cremallera de mis pitillos desgastados.
O los gemidos interrumpidos por los besos.
O el cielo cuando cae algun rayo.
O la luna cuando el sol se le pone delante.
O las olas cuando chocan contra las rocas.
Roto. Roto. Roto.
Y serán las hormonas las que escriben esto porque no merezco echarte de menos. No quiero hacerlo. Me dijiste 'ven' pero no dónde. Y me perdí. En algun sitio entre tu boca y mi clavícula donde rompían miles de olas por las noches. Asi que ya no me permito soñar tanto. No me permito echarte de menos. Ya no dejo la mitad de la cama vacía. Me abro de piernas y la ocupo entera por si acaso vienes y no sé como decirte que no. Ni en las noches de destrucción me permito echarte de menos. Echarte de menos es lo último que necesito. Sería como detonar por dentro. Como activar una bomba en alguna parte de mi cuerpo y taparme los oídos para no oir mis gritos. Y hoy casi lo hago. Casi exploto. Durante un segundo escuche a mi corazón sonando como si estuviera masticando cristales.
Alguna vez me hablas. Como si quisieras recordarme que sigues aquí. 'He conseguido ser feliz sin ti, -pienso-, aunque me haya costado trescientos treinta insomnios, veintitrés cicatrices y dos o tres amores de contenedor'. Quizá me hablas para tocarme un poquito las cicatrices a ver si se abren.
Alguna vez me hablas. Como si quisieras recordarme que sigues aquí. 'He conseguido ser feliz sin ti, -pienso-, aunque me haya costado trescientos treinta insomnios, veintitrés cicatrices y dos o tres amores de contenedor'. Quizá me hablas para tocarme un poquito las cicatrices a ver si se abren.
Pero, ¿sabes?
Ya he olvidado tu nombre.
Como si de tanto repetirlo hubiera dejado de tener sentido.
Y ojalá antes.
O no.
No sé.
Ven o mátame de una vez.
O las dos cosas.
1 de septiembre de 2014
Canciones. Versos. Palabras. Letras. Yo.
Música. Parece que el modo aleatorio está de buen humor. Empiezan siendo canciones y terminan siendo pequeñas partes de mi. Te beso en cada verso como lo hice el último día. Bajando las persianas. Cerrando las ventanas.
Y caigo en que nos dieron las 10 y las 11, las 12, la 1 y las 2 y las 3.. Y las 4 y las 5.. Aun me persigue, tic-tac tic-tac tic-tac, me recuerda que llegaste tarde. Y yo, cada noche te dejaba en el sillon las pinturas y una historia en blanco. Y no usaste ni el folio ni las pinturas. Siguió vacío y cada vez peor y cada vez más roto. Y cada vez mas tú y cada vez más yo, sin rastro de nosotros. Y hubo un tiempo en el que te echaba de menos, echaba de menos hasta tu caminar, tu despertar, tu forma de hablar, tu mal humor, tu estar mejor, tu pelo y tu voz.
Cuando nos conocimos te dije que por las noches a mis poros le salian mares, y es bonito recordar aquellos meses de sequía. Aunque al final me dejaras empapada, bajo una cascada que no me dejaba respirar. Y loco por estar conmigo intentabas impresionarme, me decias que podiamos ser héroes tan solo por un dia. Y a mi me valia con que tu fueras mi superheroe, el que me subiera a un tejado cuando me sintiera herida.Y solo me hacias creer que lo hacias. Y yo te queria creer. Y te creía querer. Decías que ibas a ser tú el que hiciese trampas al sol para que no saliera a joder nuestro mundo. Pero al final salió, nos pilló desnudos y nos empapamos de gasolina mientras nos raspábamos para ver si prendiamos y así quemar todos los recuerdos.
Y caigo en que nos dieron las 10 y las 11, las 12, la 1 y las 2 y las 3.. Y las 4 y las 5.. Aun me persigue, tic-tac tic-tac tic-tac, me recuerda que llegaste tarde. Y yo, cada noche te dejaba en el sillon las pinturas y una historia en blanco. Y no usaste ni el folio ni las pinturas. Siguió vacío y cada vez peor y cada vez más roto. Y cada vez mas tú y cada vez más yo, sin rastro de nosotros. Y hubo un tiempo en el que te echaba de menos, echaba de menos hasta tu caminar, tu despertar, tu forma de hablar, tu mal humor, tu estar mejor, tu pelo y tu voz.
Cuando nos conocimos te dije que por las noches a mis poros le salian mares, y es bonito recordar aquellos meses de sequía. Aunque al final me dejaras empapada, bajo una cascada que no me dejaba respirar. Y loco por estar conmigo intentabas impresionarme, me decias que podiamos ser héroes tan solo por un dia. Y a mi me valia con que tu fueras mi superheroe, el que me subiera a un tejado cuando me sintiera herida.Y solo me hacias creer que lo hacias. Y yo te queria creer. Y te creía querer. Decías que ibas a ser tú el que hiciese trampas al sol para que no saliera a joder nuestro mundo. Pero al final salió, nos pilló desnudos y nos empapamos de gasolina mientras nos raspábamos para ver si prendiamos y así quemar todos los recuerdos.
Y, claro, me estremezco cuando me identifico con eso de que el amor es el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Porque nos hicimos daño, corazón. Mucho daño. En lugares que no deberíamos haber tocado, pero qué tontería, no sería lo mismo imaginarte que poder estudiarte con detalle. Asi que usamos cada segundo para poner a prueba nuestras capacidades corporales. Haciendo de cada centímetro, un punto débil, besandolos como si nos intentaramos beber el océano Pacífico. Y yo me pregunto, ¿donde estarán los besos? Se los han quedado las flores. Aquellas flores que huían de mi por si las desvestía tratando de averiguar si me querías.
...
Me falta el aire. Siento un nudo en la garganta. Y si no respiro es por no ahogarme. Ahogarme en recuerdos, conversaciones vacias, manos vacias, hogueras vacías, copas vacias. Aun me viene a la mente cuando el sol que entraba por tu ventana me despertaba en tu cama y me daba por cantar, y te susurraba algo asi como que si te si te si te sirve de algo, que note note note que has llegado. Y no te noté. No llegaste nunca. O llegabas, pero al final acababas dándome la espalda, y yo me quedaba mirandola y echando cuentas, hubiera tardado, más o menos, 20 vidas en contar los lunares de tu espalda. Y es ahí cuando viajo a un mundo en el que no existe otra cosa que no sea su su su su su su su su su su su cuerpo. Pero acabo arañandote, y tu sigues tocandome las cicatrices por si acaso se abren.
Y ahora me dices que hablemos, de ruina y espina. De polvo y heridas. Cuando tú me hiciste polvo las heridas. Dices que hablemos de cualquier cosa. Así que grito para no oirte. Y bebo para no verte. Por lo que pueda pasar. Nunca se sabe lo gilipollas que puedo llegar a ser.
Salgo. Bebo. El rollo de siempre. Hablo con la gente. Pero al llegar a la cama, pienso y, joder que guarrada sin ti. Y me desvivo intentando encontrar la forma de abrazarte y que no me queme la piel, dime ¿cuál es el secreto para dormir cuando no estés? Y acabo rota en mil pedazos otra vez, otra vez, otra vez. Así desde que decidiste ser el inquilino de un corazón que no te correspondía, arrastrando tus cadenas por la noche cerrada y gris, las oigo como vienen hacia mí, hasta que, por fin dije, quieto parado no te arrimes, ya son demasiados abriles para tu amanecer desbocado, mejor que me olvides.
Sabina, Miss Caffeina, Supersubmarina, Marea, Rulo, Extremoduro, Despistaos, Vetusta Morla, David Bowie, Izal.
Y ahora me dices que hablemos, de ruina y espina. De polvo y heridas. Cuando tú me hiciste polvo las heridas. Dices que hablemos de cualquier cosa. Así que grito para no oirte. Y bebo para no verte. Por lo que pueda pasar. Nunca se sabe lo gilipollas que puedo llegar a ser.
Salgo. Bebo. El rollo de siempre. Hablo con la gente. Pero al llegar a la cama, pienso y, joder que guarrada sin ti. Y me desvivo intentando encontrar la forma de abrazarte y que no me queme la piel, dime ¿cuál es el secreto para dormir cuando no estés? Y acabo rota en mil pedazos otra vez, otra vez, otra vez. Así desde que decidiste ser el inquilino de un corazón que no te correspondía, arrastrando tus cadenas por la noche cerrada y gris, las oigo como vienen hacia mí, hasta que, por fin dije, quieto parado no te arrimes, ya son demasiados abriles para tu amanecer desbocado, mejor que me olvides.
Sabina, Miss Caffeina, Supersubmarina, Marea, Rulo, Extremoduro, Despistaos, Vetusta Morla, David Bowie, Izal.
7 de agosto de 2014
Alcohol. Playa. Nosotros.
Y me hablabas. Con ese acento. Ay el acento. Y la barba de tres dias. Y tus ojos. Y tus manos sobre cada parte de mi cuerpo. Y tus dedos enredados en mi pelo.
Entonces me besaste. Y me cogiste. Y me volviste a besar. Fue la única vez que besé con los ojos abiertos y tú también los tenías, no podía cerrarlos, perderme aquel azul se consideraría delito. Aquel azul que hacia que el mar se quedara en poca cosa. Te acariciaba. El pecho. La cara. Me comias la oreja, y el placer me recorria de punta a punta. Y acabamos empapados.
Las olas nos sirvieron de cama.
Las olas nos sirvieron de cama.
Tu mano en mi culo.
Mis uñas en tu espalda.
Tu pecho contra mi pecho.
Mis gemidos en tu oido.
Tus dientes en mi cuello.
Mis piernas abrazandote.
Tu lengua en mi boca.
Y nos besamos una y otra vez y luego otra vez. Nunca me habían besado así. Tan dulce pero llevando el ritmo. Tan como si el mundo acabara en mi boca. Tan, tan, tan...
Y no parabamos de tocarnos. Tus dedos me recorrían cada vez más fuerte y yo te agarraba y te mordía alguna que otra vez. Tiritabamos. Y cuando me abrazabas para darme calor, tiritaba con más fuerza. Qué cosas.
Y no parabamos de tocarnos. Tus dedos me recorrían cada vez más fuerte y yo te agarraba y te mordía alguna que otra vez. Tiritabamos. Y cuando me abrazabas para darme calor, tiritaba con más fuerza. Qué cosas.
24 de julio de 2014
Sobre las canciones
Dicen que hasta que no vives el amor no entiendes las canciones. Y vaya putada ¿no? Porque cuando digo amor hablo de lo que viene después también, ¿sabeis no? Que el amor así, sin más, es muy bonito. Pero nadie piensa lo que supone borrar la palabra 'nosotros' de mi vocabulario. Es algo así como intentar dejar de fumar. Al principio no, pero cuando pasan un par de semanas, tienes mono de echarte un cigarro. Y dependiendo de tu dependencia te lo fumas o no.
Nadie piensa en las lágrimas, las noches sin dormir, la música a todo volumen mientras canto hasta quedarme sin voz, porque si no es contigo, no me apetece hablar con nadie.
El nudo en la boca del estomago que me quita las ganas de ser persona. O las ganas de quedarme aquí y querer irme lejos.
No piensan en las vueltas de cabeza que hacen que me maree hasta caer rendida en la cama. Y claro ahí lo paso mal, porque estoy sola. Sola. Sola, en la cama donde antes te desnudaba sin quitarte la ropa. Y quitandotela también.
También me refiero a las duchas sentada con las rodillas entre los brazos, sintiéndome pequeña y repitiendo dos palabras, ocho letras, no es te quiero... sino '¿Por qué tú?'. Si. Por qué tienes que ser tú el que controle mis estados de ánimo. Mi felicidad.
O ¿por qué no nosotros? Y luego recuerdo lo hijo de puta que fuiste alguna vez y se me pasan un poquito las dudas. Pero un poquito. Como lo que queda de mi.
Hablo de las sonrisas que duran meses pero que no hacen que me sienta mejor. Que confundir las estrellas con tus lunares sea lo que me haga un poquito más feliz, porque así parece que aún no te has ido. Que sigo sobre tu espalda besando cada centímetro. Y eso me da pena. Me doy pena.
Y claro, hablo de sentir como las pequeñas mariposas van muriendo, es un cosquilleo distinto, de intentar seguir revoloteando, pero no poder. Nerviosismo. Y lo peor es que se que tan solo se va con uno de tus besos. Ay tus labios.
Tus besos en la boca.
Tus besos con lengua.
Tu boca.
Tus besos.
Tu lengua.
Tus.
Tu.
Tú.
Que a mi si me dicen 'estoy enamorado' respondo 'ten cuidado'. Y eso no puede ser buena señal.
21 de julio de 2014
Preguntas rotas
A veces el universo me parece un buen sitio para perderme. Me gusta sentirme pequeña. Sin rumbo. Quizá porque me recuerda a cuando estab...(oy) enganchada a la droga más adictiva que existe. El amor, o en su defecto, tú. O tal vez sólo quiero que me presten un poco de atención. A mi. Que me aguanten. Que me escuchen. Que escuchen lo que mi cerebro lleva gritando durante todo este tiempo. No sé. Hay muchas cosas que no sé. Muchas cosas que no entiendo, como por qué te sigo queriendo tener en mi cama. Por qué sigo insistiendo aún cuando me ignoras. Por qué no puedo olvidarme de aquella noche entre tus brazos. Y tu mirada que decia algo así como 'Ven aquí gilipollas, que por fin vas a ser feliz' ¿Por qué me lo creí?... si la noche que nos conocimos imaginaba que algo iba a ir mal.
Tampoco se porque cuando estas borracho dices cosas que ni tú mismo sientes, cosas que hacen que se muden a mi tripa pequeñas mariposas. No entiendo cómo puedes vivir sin mis besos, sin hablarme cada dia. Solo te quiero para mí, decías. Y sin embargo, sigo esperando que me respondas. Cómo pudiste repetirme una y otra vez 'te quiero' y que ahora no me quieras ni follar. ¿Será que no quieres nada serio? Sí. Tiene que ser eso.
Y lo que menos entiendo es por qué sigo torturandome pensando en el futuro que podíamos haber tenido y la letra tan bonita que hubieramos utilizado para escribir nuestra historia. Por qué estoy jugando con mis sentimientos, adicta al juego del amor. No entiendo porqué en las cajetillas de tabaco viene un mensaje de 'Fumar perjudica gravemente su salud' o 'Fumar mata' y sin embargo cuando estás a punto de enamorarte no te avisan de que eso si que perjudica gravemente tu salud... Sabes, quedarme a vivir en la curva de tu sonrisa también es peligroso. Porque otra forma de morir es ver como le sonríes a otras mientras yo sigo besando cada centímetro de tu cuerpo. Enamorandome. Y aprendiendome cada lunar, memorizando cada rincón hasta poder recorrerte a oscuras. Tampoco sé por qué sigo fantaseando con la idea de que hoy no dormiré sola.
Y aún sigo esperando que me hables.
3 de julio de 2014
Sobre las noches...
Todas parecen domingo sin ti. Sin nadie a quien picar, para que me tire un cojín y empecemos una guerra de almohadas que acabe en una batalla por ver quien domina a quien mientras follamos como locos. Todas son iguales y acaban igual. Tienen en común, tu nombre y al invierno del lado izquierdo de la cama. Y todavía desafino cuando alguna canción habla de nosotros, y enmudezco cuando suena esa canción, la canción que presenció como iluminabamos tu salón cuando nos besamos por primera vez, pareciamos dos diamantes cariño.
Y a eso de las 2, sola, miro a la ventana y me parece que la luna me mira como diciendome 'ven aquí gilipollas. Va a empezar a llover' y me doy cuenta que está ahí cada noche para abrazar y acariciar a todas esas personas que se sienten vacías. Y lloro. Y canto. Recito tu nombre como si fuera auténtica poesía. Y, a veces, saco tu carta de mi cartera y la leo como si todavia existiera un NOSOTROS. Y si en algún momento te preguntas si te he olvidado, mira a la luna, y me verás abrazada a ella y a todos los 'te quiero' que no me atreví a decirte, que llaman a puerta noche tras noche. Luna tras luna.
Las noches dejaron de ser bonitas cuando no me llamabas borracho y me decias que me querias y que me echabas de menos. Daba asco. Si. Mucho. Pero tengo que admitir que lo echo de menos. Era bonito ver 14 llamadas perdidas y descifrar tus mensajes, releerlos mil veces. Te juro que no había nada más bonito que ver que te acordabas de mi aunque estuvieras hasta el culo de ron. Y jugaba a cabrearme contigo, para que me lo volvieras a decir, una y otra vez. Y entiendo que te fueras. Y que nunca vuelvas a escribirme o a llamarme.
Y como el gran hijo de puta que eres, has conseguido que cada vez que mire las estrellas, me acuerde de los lunares de tu espalda y se desate una catástrofe en alguna parte de mi oscura y solitaria habitación, donde la única luz es la del mechero. En el fondo, sé que te cargaste todo lo que alguna vez me importó. Te cargaste todo lo que era. Pero al menos fuiste tú.
30 de junio de 2014
3:13 a.m
No puedo dormir
las ojeras me llegan hasta la barbilla
y no tengo fuerzas para cerrar los ojos y no pensar.
las ojeras me llegan hasta la barbilla
y no tengo fuerzas para cerrar los ojos y no pensar.
Estoy rota,
otra vez.
Y de verdad que esta vez,
no imaginaba que pudiera ser para tanto,
habiendo tan pocos mares entre medias.
otra vez.
Y de verdad que esta vez,
no imaginaba que pudiera ser para tanto,
habiendo tan pocos mares entre medias.
No tengo lágrimas que derramar,
porque en el fondo
no hay una razón concreta
por la que llorar.
porque en el fondo
no hay una razón concreta
por la que llorar.
Pinchazos en la tripa,
la recorren de arriba a abajo
y hacen que se vaya apagando la luz que me mantenía
un poquito más viva.
la recorren de arriba a abajo
y hacen que se vaya apagando la luz que me mantenía
un poquito más viva.
Ojos rojos,
y no de fumar contigo.
Ojalá.
Solo es el reflejo de como estoy por dentro,
que las cicatrices se han abierto
y eso se nota.
Duele.
Dolía él.
Dueles tú.
y no de fumar contigo.
Ojalá.
Solo es el reflejo de como estoy por dentro,
que las cicatrices se han abierto
y eso se nota.
Duele.
Dolía él.
Dueles tú.
Vodka y tabaco
y algunas canciones
que me ayuden a olvidar...
nada,
porque no hay nada que olvidar.
No somos nada,
no hemos sido nada
y no vamos a ser nada.
O eso has decidido.
y algunas canciones
que me ayuden a olvidar...
nada,
porque no hay nada que olvidar.
No somos nada,
no hemos sido nada
y no vamos a ser nada.
O eso has decidido.
Así que,
dejame sola,
no quiero verte
no quiero hablar contigo y
fingir que todo esta bien.
Porque no lo está,
me he acelerado
y esta no era mi carrera.
dejame sola,
no quiero verte
no quiero hablar contigo y
fingir que todo esta bien.
Porque no lo está,
me he acelerado
y esta no era mi carrera.
Quiero correr(me)
con alguien y no sola
como de costumbre.
Hablo del amor, claro.
con alguien y no sola
como de costumbre.
Hablo del amor, claro.
Yo queria quererte. Y tú no.
Perder batallas antes de empezar. A veces te dejan tan destrozada sin darse cuenta. Y no tienen que saberlo. Que son más felices sin ti. Te quieren cerca pero no tan cerca como te gustaría estar.
Y aunque intentes evitar ilusionarte, te sale solo, como he acabado. Todos encuentan su 'vivieron felices y comieron perdices' y tu te quedas frente a una mesa con dos platos, vino caro y música romántica. Pero con un plato, sin vino caro, ni música romántica. Y sin ti, claro. Y eso que nunca te he tenido. Imagínate.
Pero tienes razón, no mereces formar parte de mis ruinas. Maldita sea, solo queria quererte. Hacerte feliz, el amor, o un hueco en mi mierda de vida. Porque no mejora. Que cuando vienen momentos buenos, aparecen pesadillas. ¿Y qué hago? Solo tengo que cambiar. Renovarme. Quiza busque el calor de unos labios a ver si consiguen hacer algo bonito. Joder es que a veces estaría bien ser una puta roca y no poder ilusionarme con nada. ¿Algún día aparecerá alguien que me demuestre que todo esto ha valido la pena? Alguien a quien llevarle el desayuno a la cama por las mañanas y que, cada noche, al acostarnos me cuente que tal le ha ido el dia. Que no hiciera falta decirle 'te quiero' para que viera en mi mirada que era lo más importante en mi vida.
Y solo me queda llorar, llorar hasta que revienten mis ojos. Y desgarrarme la voz gritando. Me ayudará a estar mejor. Pero no tardes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)