Lo cierto es que no se si quiero empezar de nuevo, o seguir recordandote por mucho que duelas.
No se si es que ya no te echo de menos, o que simplemente intento con todas mis fuerzas no recordarte.
Realmente no se si es que no quiero compartir veranos contigo porque me muero de calor y que en los inviernos vendrás llamando a las puertas de mi mente o que, por el contrario, me taparé con todas las mantas posibles.
No se porqué ya no quiero mirar tus fotos, porqué cada vez los recuerdos son más borrosos. Quizá, no quiero recordar que hace unos meses moría por ti y que no se si lo sigo haciendo.
¿Y si nos encontramos dentro de un tiempo? A lo mejor nos cambiamos de acera huyendo de lo que "se nos vendría encima". O quizá no, quizá nos paremos y, me pregunto si me mirarás a la cara, o si podré hacerlo yo sin que me bombardeen los recuerdos y se me encharquen los ojos. Mira cariño, escucha atento, nos miraremos y te preguntaré, qué tal estas, aunque ni siquiera haga caso a tu respuesta porque esté demasiado ocupada intentando no mirarte como antes solía hacer. Y seguramente, me mirarás distraido mientras pronuncias un sonriente "bien, ¿y tú?" Y qué te contesto, dime, qué te digo; que te sueño cada noche, que eres el dueño de mis insomnios. Pero seguramente me limitaré a decirte que "bien". Y ahi nos quedaremos, inmóviles, desnudándonos con la mirada, una mirada que lo dirá todo, quizá nos empeñamos en olvidarnos, quien sabe cariño... Quien sabe.
Incluso me atrevo a decir que ahí se acabará la conversación, como si fueramos unos completos desconocidos que no saben que más preguntarse aunque, en el fondo quieran quedarse juntos un poquito más, pero no, nos despediremos y seguramente ni nos demos un puto beso de despedida, nos alejaremos como un par de idiotas que desearían que uno dijera un "quédate un ratito más y hablamos" pero lamentablemente eso no ocurrirá, nos marcharemos mientras los recuerdos nos bombardean y por el camino se nos ocurriran miles de preguntas que preguntarnos. Y digo más, ni siquiera nos giraremos para mirar para atras, porque somos un par de gilipollas orgullosos, yo una gilipollas que piensa que siempre podra romperse un poquito más, y tú un gilipollas que me conoce demasiado.
Y ahí se acabará todo, nos iremos cada uno por un camino sin saber absolutamente nada de la nueva vida del otro, quizá porque tememos que le vaya bien sin nosotros en la vida, así somos de egoístas, queremos seguir jugando al juego de creer que le importamos alguien. Y jugaremos de hecho. Probablemente no nos digamos ni un "hasta pronto" lo mismo lo más adecuado sería un " descanse en paz" un puto punto y final. Un "Y ni vivieron felices, ni comieron perdices, ni compartieron más febreros" Si, ese seria un buen final. Y qué triste.