Son las 2 y mucho de la mañana y me ha dado por leer conversaciones antiguas nuestras. No se porqué. Lo mismo lo hago para poder explicar las ganas de llorar. Y es que tu siempre fuiste una buena excusa por la que estar triste. Estoy a dos cubatas de llamarte. Habia tanto amor... que mania de romperlo todo una y otra vez, y luego otra vez.
Y es que aun te echo de menos. No a ti. Entiendeme. Echo de menos lo que provocabas. Cómo tus brazos conseguian calmar el tornado que era a veces. Como me abrazabas cuando te reias fuerte. Los insomnios. Las peleas. Las reconciliaciones.
Y bueno, gracias. Por ayudarme a conocerme mejor. Mis limites. Lo que quiero tener a mi lado y lo que no me gusta de las personas. Por ser el mejor y por ser el mayor hijo de puta del mundo. Por enseñarme lo que es odiar hasta que el corazon reviente, y lo que es amar hasta tener el corazon reventado. Y es que si no estuve enamorada, me falto poco. Agradezco que me jodieras tantas veces, me ha hecho más fuerte.
Nos queriamos muy bonito, y eso me ha demostrado que hay personas por las que merece la pena luchar empleando nuestra artillería más pesada. Y así lo hice. Tú contraatacaste. Yo perdí la batalla recostada en tu pecho y abrazada al olvido. Aunque luchara contra viento y marea, siempre perdía. Éramos un arma de doble filo que cuando menos, y cuando más, lo esperabamos nos clavavamos las uñas en el alma para ver quien aguantaba más el dolor. Nos gustaba meter el dedo en las cicatrices que estaban a punto de curarse. Provocabamos peleas solo para tensar más la cuerda. Al final la cuerda se rompio por el medio. Y caimos los dos. Y nadie nos cogio.
Gracias por levantarme tantas veces y por ponerme la zancadilla otras tantas. Por intentar que me hundiera durante mucho tiempo. Casi lo consigues. Lo que si conseguiste es una grieta en mi coraza. Lo mismo, si te da por volver, sigue abierta.
Tambien, por quitarme la inocencia y la venda de los ojos. Y es que la vida a veces no es bonita. A veces nos ahoga y hay que nadar solos. Y para olvidarte, a ti y todo lo que significabas, me di cuenta que no valia con dar un par de besos a gente que me quería guarro. Tenia que darme besos a mi y contemplar mi galaxia, visitar mis monumentos y navegar sobre mis playas. Verme bonita de nuevo. Conocer mi ciudad. Curarme yo mis heridas.
No se si tu sientes lo mismo. A ver si alguien te coge el testigo. Esta tormenta esta empezando a calarme los huesos. Lo mismo viene alguien y me abraza tan fuerte que nuestros cuerpos se hacen uno. Y paro de temblar. ¿Sabes? Desnudarse esta siendo tan dificil desde que te fuiste cariño.