18 de octubre de 2014

Y así

Que estar sola no es tan malo,
siempre y cuando no me acuerde de ti.
Y me acuerdo a ti.
Absolutamente todo me recuerda a ti

Cuando te quería me preguntaba qué decirte para que lo supieras.
Te decía te quiero,
pero eso me sabia a poco,
yo te quería mucho más que un simple 'te quiero'.
Escuchaba canciones
y me parecía que no tenían ni idea del amor.
Hasta que fui a la playa y lo vi,
tranquilo y salvaje a la vez.
Y ese sonido, infinito.
El mar es lo que te quería. 

Pero si ahora te digo que te quiero,
quizá me derrumbe.
Ahora que ya no te echo de menos,
me siento vacía.
Antes tenía el trabajo de no pensarte,
de no cantarte.
Y ahora, ¿qué?

Y fue bonito. Quererte.
Pensaba que sabía todo de la vida,
entonces llegaste tu,
y un volcán entró en erupción en mi pecho,
y me dijiste que te apellidabas como el fuego.
Y ahí fue cuando se encendió,
esa llama que empezó a quemarme por dentro,
mis órganos vitales,
uno a uno.
Y terminó quemándote a ti,
mi órgano vital más bonito
el que me mantenía viva.