28 de enero de 2014

Lo tuyo eran las idas y venidas

Y volviste como la lluvia vuelve cada invierno, o las olas golpean a las rocas continuamente. Solo que tú no volvias cada dia, lo tuyo eran las idas y venidas. Y qué putada porque aunque en las idas te odiara mucho, en tus esporádicas venidas pareciamos los mismos de siempre, sin ningun cambio. Y no podíamos hacer mucho más que hablar durante todo ese día y sentirnos más vivos que durante el resto de la semana. Y lo unico que conseguiamos era arañarnos más la herida, y dolía, pero era bonito, no sé si me entendéis...
Parecíamos las películas que ponen en antena 3 los sábados, que siempre van de lo mismo y acaban igual, con la diferencia que nosotros en vez de tener miedo a quedarnos en una casa encantada, temíamos irnos cada uno por su lado. Y bueno, en nuestra historia tampoco había mucho misterio, porque en un día hablando nos daba tiempo a todo, saludarnos como si no hubiera pasado el tiempo, sincerarnos, pelearnos y despedirnos como siempre, bueno, sin saber muy bien cuando volveríamos a hablar. Y cuando ponía la última frase deseaba que no contestaras por miedo a que en vez de decirte "adiós" te pidiera que te quedases un ratito más, o que volvieras a abrazarme.
Y cuando por fin se acabe nuestra penúltima conversación, o bueno, eso digo en todas, tal vez porque en el fondo sé que no será la última vez que nos preguntemos que tal nos va la vida, porque no tenemos lo suficientes cojones de borrarnos, porque las heridas queman, sí, pero seguimos empeñandonos en recoger las ascuas que van cayendo. Y solo me quedarán fuerzas para tirarme en la cama y volver a imaginar todo lo que queriamos tener, y mi cara la bañaran mil millones de recuerdos, bueno no, la bañaran solo treinta recuerdos corazón, ¿sabes por qué, no? Y mientras la lluvia, un par de cigarros y algo de tequila intentan curar las cicatrices que has vuelto a abrir, yo estaré tirada en mi cama por si acaso te da por volver, y me dedicaré a recordarnos, a recordarte. Y será algo bonito, cariño.

26 de enero de 2014

Y así me va

Y me quedo sin aire, y en mis ojos empiezan a llover recuerdos. Y resuenan miles de canciones que no se porqué, pero todas te tienen en común corazón. Y ahora entiendo que para ser poeta hay que saber decir te quiero sin escribirlo. Y quererte es triste, porque no dejo de notar que estas lejos, y que no puedo hacer nada para romper este silencio que nos mata poco a poco y que nos mira como si quisiera decirnos que lo nuestro no va a funcionar y que estamos haciendo el gilipollas por seguir suicidandonos al empeñarnos en recordarnos todo el dia. Y que putada, porque sigo teniendo ganas de besarte y de que me hagas el amor cada noche y fantaseo con la idea de que no me quedaré con las ganas. Y es terrible. Cerrar los ojos y verte ahí, llenando un vacío que se iba haciendo cada vez más insostenible y correr hacia ti y darme cuenta de que tus manos siguen tocandose minimamente cuando me abrazas, darme cuenta que nada ha cambiado. Joder... yo solo queria levantarme cada mañana y hacerte el desayuno, o el amor. Y sentir que alguien me necesitaba, que alguien moria si yo le faltaba. Pero ya he aprendido que por mucho que desees algo, no implica que vayas a tenerlo. Y es desesperante. Porque cariño, la putada es que yo se que no te voy a tener aunque nos empeñemos en cuerpo y alma, o mejor dicho, en corazón y cabeza. Y ahi esta el problema, que no quiero olvidarte, porque no puedo olvidar todo lo bonito que tuvimos. Que lo nuestro dejo las peores cicatrices y los momentos mas felices de mi vida. Y aun me desvivo por encontrar una manera que me saque de este sinvivir, y, al final terminaré quemandome mientras duermo sobre los labios de cualquiera que me susurre cuatro cosas bonitas, pero te aseguro que todas esas cosas bonitas perderán el sentido cuando encienda la radio al dia siguiente y no pueda parar de recitar tu nombre en cada cancion cariño. No se. Solo queria decirte toda esta mierda, porque la presion en el pecho no me dejaba respirar y tenia un nudo en el estomago, compuesto por la cobardía que siempre me caracterizaba, que solo me permitia escribirte. Y te juro que ahora me siento mucho mejor, pero.. ay.. cariño.. aun cierro los ojos y fantaseo contigo...

20 de enero de 2014

Descubriendo mi nuevo mundo, a ti

Y bueno yo me enamoraba de ti con esa ceguera que solo nos deja ver algunas cosas. Que tus ojos eran los mas brillantes y que cada vez que hablabas tarareabas aquella cancion de Bob Dylan, I Want You, mientras tus dedos trazaban cada nota en mi espalda. Creyendo que tu cuerpo era un misterio inexplorado y que yo debia descubrirlo, y besandote cada centimetro me pude hacer una idea de como se sintio Colon cuando descubrio América, él un nuevo mundo. Yo a ti, mi mundo. Y aqui estoy, escribiendote para poder besarte a traves del papel y si hay suerte lo mismo me haces el amor y me regalas un 'te amo' al oido. Durmiendo para poder verte e imaginarte, creandote meticulosamente, centimetro a centimetro. Y me imagino cayendo en tus brazos y tal vez esa seria una magnifica forma de morir, pero luego pienso que es mejor tener todo el tiempo del mundo y malgasatarlo juntos. Y verte cada dia, y que no haga falta desnudarte para saber que eres precioso, que el sol no te hace mas hermoso corazon, porque es imposible. Y perderme, o encontrarme, mientras intento llegar a la comisura de tus labios o quedarme embobada mientras me coges de la mano viendo la maravillosa forma de encajar que tienen nuestros dedos. Soñaremos en la misma almohada y compartiremos mil y una noches juntos, con sus respectivos amaneceres.
Y ojala pronto alguien nos haga sentirnos parte de un todo en toda esta nada que nos rodea. Porque nos lo merecemos, merecemos a alguien con quien entrelacemos las manos con seguridad, que sepamos que ni la tormenta mas fuerte las va a separar. Ojala prometamos una vida al lado de alguien y no un para siempre, que algunos siempres llegan demasiado pronto, y no me fio de mi. Que confio en que la soledad tambien se canse de nosotros, o de esperar. Porque tarde o temprano suceden estas cosas...

16 de enero de 2014

Aferrandome a la almohada

Que al principio estas bien, no lo sientes o no lo asimilas, que es luego, al cabo de unos meses cuando te das cuenta de lo que ha pasado, de que ya no esta y que nunca va a volver a estar. Y ojala nunca tengáis que vivirlo, ni yo, claro.
No sientes nada, sientes vacio en el pecho y en cada palpitacion oyes un 'crac' que termina doliendo. Y lo echas de menos, las caricias, lo besos, las llamadas, llamadas perdidas en nuestro caso perdidas del todo corazon, como nosotros. Echas de menos hasta las peleas e incluso echas de menos cosas que nunca pasaron. Todo te recuerda a lo mismo, todo te recuerda al mismo y lo que te rodea insiste en borrarlo. Y no sabes. No puedes. No quieres. Eso seria olvidarle.
Y te preguntas si estara siendo feliz, quien le da los buenos días y con quien habla por las noches hasta quedarse dormido. Y bueno. Sobre todo te preguntas si él se lo pregunta. Y empieza a llover y te cala en el corazon, se mete por las goteras que me dejaste, todas esas cicatrices que nunca terminan de curarse, todas aquellas cicatrices que arañabas mientras yo besaba las tuyas. Y cuando di aquel portazo no viniste, no entendiste que era mi forma de decirte 'rescátame joder' o dame un abrazo, que viene a ser lo mismo, te fuiste sin mirar atras quiza porque temias verme esperandote mientras se me iba rompiendo la sonrisa, que acabo destrozada, como nosotros, que somos un montón de ruinas esperando que venga alguien que tenga suficiente paciencia y nos quiera tanto que se quede para recoger todos los trocitos.
Ahora las protagonistas son las noches recitando tu nombre en cada cancion hasta que pierda el sentido y me quede tirada en la cama sintiendome vacia, sin mas lagrimas que derramar y que escape de ti aferrandome a la almohada y con suerte me consiga dormir para olvidar la realidad que me rodea o esconderme de ella.

14 de enero de 2014

Toda una vida

Que bonito eso de no conocernos y darnoslo todo. Ojos castaños, pelo medio largo y media metro setenta y siete. Una sonrisa que no era normal, que me hacia preguntarme si estaba en una discoteca o en una sesión de hipnosis. Traje negro y camisa blanca, barba de tres dias. Uf. Ven corazón que quiero hacer algo contigo, no se muy bien si el amor o una vida entera. Y es bonito eso del amor a primera vista. El olvidar que no estamos solos, el deseo de follarnos, sea donde sea. Vamos a ser algo esta noche. "¿Tú que quieres?" me preguntaste, "¿Y luego que?" me decias. El luego esta demasiado lejos cariño. Y bailabamos tan cerca que en cualquier momento podíamos convertirnos en uno sólo, y el sabor de tus besos era algo especial, el cubata disimulaba el sabor a tabaco, pero no evitó que me enganchara a tus besos y que cada vez que sentia tus manos en mi cintura, acercara tu barbilla para volver a beberte. Fue rápido,  me cogiste de la mano y nos fuimos. Y nos sobraba todo, por sobrar, sobraba hasta la ropa. Y aun vivo en aquella noche, aun fantaseo con que a lo mejor vuelve a pasar. O con que nos tomaremos un cafe algún día de éstos, o durante toda nuestra vida. Qué sé yo.