16 de enero de 2014

Aferrandome a la almohada

Que al principio estas bien, no lo sientes o no lo asimilas, que es luego, al cabo de unos meses cuando te das cuenta de lo que ha pasado, de que ya no esta y que nunca va a volver a estar. Y ojala nunca tengáis que vivirlo, ni yo, claro.
No sientes nada, sientes vacio en el pecho y en cada palpitacion oyes un 'crac' que termina doliendo. Y lo echas de menos, las caricias, lo besos, las llamadas, llamadas perdidas en nuestro caso perdidas del todo corazon, como nosotros. Echas de menos hasta las peleas e incluso echas de menos cosas que nunca pasaron. Todo te recuerda a lo mismo, todo te recuerda al mismo y lo que te rodea insiste en borrarlo. Y no sabes. No puedes. No quieres. Eso seria olvidarle.
Y te preguntas si estara siendo feliz, quien le da los buenos días y con quien habla por las noches hasta quedarse dormido. Y bueno. Sobre todo te preguntas si él se lo pregunta. Y empieza a llover y te cala en el corazon, se mete por las goteras que me dejaste, todas esas cicatrices que nunca terminan de curarse, todas aquellas cicatrices que arañabas mientras yo besaba las tuyas. Y cuando di aquel portazo no viniste, no entendiste que era mi forma de decirte 'rescátame joder' o dame un abrazo, que viene a ser lo mismo, te fuiste sin mirar atras quiza porque temias verme esperandote mientras se me iba rompiendo la sonrisa, que acabo destrozada, como nosotros, que somos un montón de ruinas esperando que venga alguien que tenga suficiente paciencia y nos quiera tanto que se quede para recoger todos los trocitos.
Ahora las protagonistas son las noches recitando tu nombre en cada cancion hasta que pierda el sentido y me quede tirada en la cama sintiendome vacia, sin mas lagrimas que derramar y que escape de ti aferrandome a la almohada y con suerte me consiga dormir para olvidar la realidad que me rodea o esconderme de ella.

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