El dia de la poesia empezó a tener sentido cuando me lo recordaste.
Y aunque mi alma se queje voy a seguir contándome mentiras tan bonitas como que no me encantas. Dame algun motivo para poder odiarte. Y es que te sigo mirando sin dejar de querer hacerlo, porque aun sueño con poder inmortalizarte cada día, con poder rozar tu nariz cada mañana mientras me doy cuenta de que es verdad aquello de que el color de las ojeras, depende de las guerras de poesia que se hayan librado esa noche.
Y son reales las ganas de hablarte cada día y las de llorar porque la cobardia me domine. Pienso que sería mas fácil si hubieramos inventado un idioma que solo entendieramos nosotros, y asi poder gritarte en plena noche, y que me escucharas. Que supieras que aún sigo tirada en cualquier rincón de tu cuerpo para que, cuando te encuentres y decidas buscarme, veas que nunca me alejé. Que no quise alejarme. En cambio tú ya estás lejos. Tan lejos como para darte cuenta que tenemos un poema.
Y la realidad que me azota es que lo nuestro, aunque muerto, se siente más vivo que nunca. Y tiemblo, se que es asi porque tiemblo cada vez que tengo que abrir los ojos y enfrentarme a la peor de mis pesadillas. Mis labios están morados del frio de la mitad de la cama vacía, de que no te des cuenta que es injusto no darnos la oportunidad. Me quedé con las ganas de aprenderme tus pecas. Y de bailar contigo. Me cortaste las alas antes de emprender el vuelo hacia ti. Hacia tus manías, tus sitios favoritos y tus ganas de reír. A veces, deseo que me digas que tu tambien me echas un poco de menos, y que algunos días piensas en mi. En nosotros.
Solo soy capaz de encontrarme en nuestras antiguas fotos. Me gustaria sumergirme en ellas. Retroceder, volver a cuando estabamos tirados en la piscina mirándonos o cuando hablamos entre cervezas por primera vez. Y es que hablar contigo era como viajar. Cada letra que sangro es una bala que va penetrando cada vez más. Mi cuerpo sigue anclado a aquella estacion de tren que nos vio despedirnos con un hasta luego. Y vio el abrazo cuando el 'luego' llegó.
Últimamente no tengo sueño, pero a la vez podria dormir todo el dia, para no enfrentarme a que el tren que conducias no es que pasara, es que me atropelló. Y aún asi volveria a tirarme y morir. Por aquello que dicen de que 'el amor cuando no muere mata. Que amores que matan nunca mueren'. Porque si no te has sentido muerto en vida, es que no has vivido.
Tu sabes que ojalá si me ahogo sea contigo. Porque tu haces magia sin trucos. Y nos salvariamos de cualquier tsunami. Sebes que aunque lo niegue todavia me queda la esperanza de que algún día llames a mi puerta diciendo que ya está bien de tonterías, que volvamos a empezar algo nunca debió haber terminado. Pero no quiero ser incertidumbre. No quiero estar sentada esperando que te de por volver. Y ojalá que sí. Ojalá pueda desayunarme las ganas con las que me quede cuando nos dimos aquel último beso. Pero no quiero que vuelvas si de repente es más importante querer a alguien que sentir mucho.