22 de mayo de 2014

Destrozada

Me rompiste. Te juro que me dejaste destrozada. Recogiendo los pedazos mientras miles de lágrimas recorrían mi rostro y la verdad cariño es que ese dolor recordaba a tus caricias y se sentían como cristales arañando cada parte de mi cara. Se que me rompiste, que me arrastrabas y me llevabas muy lejos, tan lejos que no me sonaba el lugar. Y hacías las maletas siempre que podías y luego por pena te quedabas a mi lado, y yo te creía, creía que te quedabas porque me querías.  O eso quería creer. 
Te odio. De verdad. Tanto como te quise y te quiero. Me das asco. Y más me odio a mi por seguir pensandote a ratos. Te recuerdo riendo y me recuerda al sonido de la tiza escribiendo en la pizarra. Insoportable. Como esa manera que tenías de quererme, maldito insensible. Me rompiste. Tengo cicatrices que lo demuestran, cicatrices superficiales, tanto que si las tocas se vuelven a abrir, superficiales como tú. Maldigo el día en que nos besamos. Maldigo tus labios. Tu forma de beberme. Y maldigo mi puta adicción. A ti. A nosotros.
Es que joder, maldita sea, te llevaste todo lo que era y me dejaste desnuda en la cama donde antes nos volvíamos locos. Es que joder, joder, joder. Tú me hiciste esto y ni siquiera te dignas a dejarme en paz. Me aplastaste con todos esos te quiero que nunca salieron de tu boca, me tiraste contra un muro mientras sonreias y repetias que era lo peor del mundo, que no me merecía nada. Y te creí, y esa es la putada. Y diste un portazo que hizo temblar mis piernas y encogió mi corazón y me dejó tirada en la cama, las canciones ya no tenian sentido. Como tú. Como nosotros.

16 de mayo de 2014

No serás tú

Y nos pasábamos la vida desintoxicándonos de tanto polvo que habíamos tragado durante la guerra que se desencadeno en nuestros corazones, mis ruinas contra tu cama. Y me han contado que sales más por las noches, que cambiaste de colonia; no serás tú. Recuerdo que un dia vimos una película abrazados y no te hizo falta desnudarme para hacerme el amor, ni a mi mirar al cielo para ver las estrellas. Pero ya no soy aquella que perdía los sentidos cuando te veía la espalda e intentaba contarte los lunares, ni aquella que sentía un escalofrío cuando olia ese dulce aroma que me rodeaba cada vez que abrazabas. Y ahora que sales más y cambias de colonia, ¿besas de la misma manera; y cuando te invade el placer, sigues mordiendo el cuello como si el canibalismo fuera algo legal? No respondas, no me importa, tu y yo ya no somos uno, mi voz ya no tararea tu nombre en cada canción. Fuimos felices, y eso no se olvida follandose a otros, quizá por amarte tanto me es tan difícil sonreír a otros chicos sin pensar que te estoy poniendo los cuernos, ¿a ti no te pasa? Te aseguro que cuando amas -amas de verdad- se abre una herida en el corazón que hace que escueza hasta respirar algo que no sea tu aliento, y que no se cura visitando otras camas. Yo te quería, y tú me querías a mi, pero ninguno lo dijo en voz alta ni en su momento, siempre llegábamos tarde.
Podria decirte que lo siento. Que te necesito y que las noches se sienten más frías cuando no estás a mi lado, tocandome la espalda mientras me enredo entre las sábanas y tu cuerpo. Podría hacerlo sabes, pero ya es tarde, ya te has ido y a mi no me quedan fuerzas para seguirte. Y nos encontramos en aquel sofa donde empezó todo y mientras evitabamos cruzar nuestras miradas, empezamos a entender que las cosas frágiles hay que mimarlas y que si algo está roto, no podemos arreglarlo con esa ansiedad por pegar todos los pedazos cuanto antes. Y mientras sonaba aquella canción tan larga de Guns and Roses, que tanto pega con ese nuestro mes, no llovía, pero ambos sabiamos que un desastre natural se estaba desatando en algún lugar, y en el fondo intuíamos que aquello ya había pasado sobre nosotros poniendo todo patas arriba dejandonos sin la artillería más pesada para combatirlo. Estabamos demasiado rotos y no nos quedaba pegamento.

24 de abril de 2014

Shit.Shit.Shit.

De estas noches en las que la soledad no se puede aguantar, donde sólo te refugias en los vasos de cubata y en las que te das cuenta que es una pena que el alcohol me mime más que tú. Y no puedo engañarte, casi es más doloroso imaginarte invitando a una copa a otra chica.
Y recuerdo cuando sólo me bastaba con saber que deseabas hablar conmigo un ratito más cada noche, pero esos tiempos acabaron, ahora ya es eso, un recuerdo. Y la realidad es que cuando miro a mi alrededor sólo veo unos paquetes de tabaco, botellas de vodka y dos vasos de cubata, por si algún día te da por pasarte. Porque ahora me he dado cuenta de lo que hemos perdido, que dicen que más vale tarde que nunca, pero, que queréis que os diga, casi que me quedo con el nunca, no enterarse nunca de la mitad de la cama vacía, o de que vas a bailar sola tu canción favorita.
Que la vida es puta, y duele, aunque algunas heridas solo escuecen hasta que nos habituamos a ellas y acaban pasando desapercibidas para el resto, aunque por dentro y sin que queramos pensarlo demasiado, nos van destrozando y nos vamos acostumbrando a esa terrible sensación de ruinas que se van derrumbando al compás de nuestros latidos. Y que mierda.

12 de marzo de 2014

Una vez más

Ya estábamos lejos. Lejos de todo, lejos de ti, que es lo que más dolía.  Y todo nos llevaba a acercarnos de nuevo, con indirectas, 'en lineas' que se hacían eternos y que deseaban que cambiara a 'escribiendo'. Y todas las noches las pasábamos pensando en cómo seria todo si aun fuésemos un nosotros y no unos desconocidos con sentimientos sangrando, y esto también pasaba en los momentos de soledad dónde no podíamos hacer otra cosa que pensarnos, y era bonito, aunque no os lo creáis.
Y de tan lejos que estamos, empiezo a pensar que esa distancia también nos está empezando a alejar de ser un poquito más como éramos antes de aquel incendio que nos convirtió en cenizas que aún no hemos terminado de recoger, y que vamos escondiendo por miedo a enfrentar un invierno donde no podamos tiritar en los brazos del otro, porque me persigue demasiado la idea de volver al calor de tus brazos, a esas noches donde intentábamos retrasar el orgasmo para mirarnos y disfrutar juntos un poquito más, que quizá ya me esté empezando a escocer eso de no poder decirte que te quiero, de tener que esconder mis lágrimas cada vez que hablo de ti. Tal vez no estoy preparada para reír con algo que no sean tus cosquillas. Que aún no quiero irme, retraso mi vuelo unos días más, no me decido a saltar al vacio y esperar que otra persona me coja, porque quizá lo que más desee es que tú estés abajo y que al cogerme, me beses una y otra vez, y que me abraces, que me abraces tan fuerte que incluso duela, como me duele quererte. Así que corazón, abreme la puerta que te he traido todas las estrellas del cielo que me recordaban a tus lunares. Una vez más.

22 de febrero de 2014

Piénsalo

Y ojala fuesemos el uno para el otro y me necesitases tanto como yo necesito una mano que agarrar las duras noches de inviernos mientras paseo por las calles intentando perderme o encontrarme, contigo o con algo que me recuerde lo hijo de puta que fuiste. Y me despierto deseando que mires mi última conexión al whatsapp, sueño con que estés haciendo cualquier cosa para no recordarme, que se te haya quedado mi nombre grabado en la espalda y que cada vez que alguien diga Mónica te estremezcas y un escalofrío recorra tu cuerpo. Y que, por un lado, te haga sentir mejor verme sangrar, pero por otro sólo desees besarme y lamerme las heridas.
Que por las noches, cuando estes a punto de dormir, mires el movil y desees escribirme cualquier cosa, que te mate la idea de verme feliz con alguien que no seas tú cariño, y que cada vez que te mires el pecho veas cada uno de mis besos y arañazos y recuerdes todas las noches que acabábamos enredados entre las sábanas.
Que por las mañanas, al despertar desees seguir soñando para no enfrentarte a una realidad sin mi y que cuando me veas paseando se te dispare el corazón y no puedas evitar girar la cabeza para mirarme, y vengas, que corras a por mi, y me des un abrazo tan fuerte que incluso duela y me recuerde porqué sigo soñando contigo, que me lleves a tu casa y me quites la ropa mientras me muerdes la boca. Quiero recorrer cada centimetro de tu cuerpo con mis labios hasta que me aprenda cada lunar, amanecer junto a ti. Piénsalo.

28 de enero de 2014

Lo tuyo eran las idas y venidas

Y volviste como la lluvia vuelve cada invierno, o las olas golpean a las rocas continuamente. Solo que tú no volvias cada dia, lo tuyo eran las idas y venidas. Y qué putada porque aunque en las idas te odiara mucho, en tus esporádicas venidas pareciamos los mismos de siempre, sin ningun cambio. Y no podíamos hacer mucho más que hablar durante todo ese día y sentirnos más vivos que durante el resto de la semana. Y lo unico que conseguiamos era arañarnos más la herida, y dolía, pero era bonito, no sé si me entendéis...
Parecíamos las películas que ponen en antena 3 los sábados, que siempre van de lo mismo y acaban igual, con la diferencia que nosotros en vez de tener miedo a quedarnos en una casa encantada, temíamos irnos cada uno por su lado. Y bueno, en nuestra historia tampoco había mucho misterio, porque en un día hablando nos daba tiempo a todo, saludarnos como si no hubiera pasado el tiempo, sincerarnos, pelearnos y despedirnos como siempre, bueno, sin saber muy bien cuando volveríamos a hablar. Y cuando ponía la última frase deseaba que no contestaras por miedo a que en vez de decirte "adiós" te pidiera que te quedases un ratito más, o que volvieras a abrazarme.
Y cuando por fin se acabe nuestra penúltima conversación, o bueno, eso digo en todas, tal vez porque en el fondo sé que no será la última vez que nos preguntemos que tal nos va la vida, porque no tenemos lo suficientes cojones de borrarnos, porque las heridas queman, sí, pero seguimos empeñandonos en recoger las ascuas que van cayendo. Y solo me quedarán fuerzas para tirarme en la cama y volver a imaginar todo lo que queriamos tener, y mi cara la bañaran mil millones de recuerdos, bueno no, la bañaran solo treinta recuerdos corazón, ¿sabes por qué, no? Y mientras la lluvia, un par de cigarros y algo de tequila intentan curar las cicatrices que has vuelto a abrir, yo estaré tirada en mi cama por si acaso te da por volver, y me dedicaré a recordarnos, a recordarte. Y será algo bonito, cariño.

26 de enero de 2014

Y así me va

Y me quedo sin aire, y en mis ojos empiezan a llover recuerdos. Y resuenan miles de canciones que no se porqué, pero todas te tienen en común corazón. Y ahora entiendo que para ser poeta hay que saber decir te quiero sin escribirlo. Y quererte es triste, porque no dejo de notar que estas lejos, y que no puedo hacer nada para romper este silencio que nos mata poco a poco y que nos mira como si quisiera decirnos que lo nuestro no va a funcionar y que estamos haciendo el gilipollas por seguir suicidandonos al empeñarnos en recordarnos todo el dia. Y que putada, porque sigo teniendo ganas de besarte y de que me hagas el amor cada noche y fantaseo con la idea de que no me quedaré con las ganas. Y es terrible. Cerrar los ojos y verte ahí, llenando un vacío que se iba haciendo cada vez más insostenible y correr hacia ti y darme cuenta de que tus manos siguen tocandose minimamente cuando me abrazas, darme cuenta que nada ha cambiado. Joder... yo solo queria levantarme cada mañana y hacerte el desayuno, o el amor. Y sentir que alguien me necesitaba, que alguien moria si yo le faltaba. Pero ya he aprendido que por mucho que desees algo, no implica que vayas a tenerlo. Y es desesperante. Porque cariño, la putada es que yo se que no te voy a tener aunque nos empeñemos en cuerpo y alma, o mejor dicho, en corazón y cabeza. Y ahi esta el problema, que no quiero olvidarte, porque no puedo olvidar todo lo bonito que tuvimos. Que lo nuestro dejo las peores cicatrices y los momentos mas felices de mi vida. Y aun me desvivo por encontrar una manera que me saque de este sinvivir, y, al final terminaré quemandome mientras duermo sobre los labios de cualquiera que me susurre cuatro cosas bonitas, pero te aseguro que todas esas cosas bonitas perderán el sentido cuando encienda la radio al dia siguiente y no pueda parar de recitar tu nombre en cada cancion cariño. No se. Solo queria decirte toda esta mierda, porque la presion en el pecho no me dejaba respirar y tenia un nudo en el estomago, compuesto por la cobardía que siempre me caracterizaba, que solo me permitia escribirte. Y te juro que ahora me siento mucho mejor, pero.. ay.. cariño.. aun cierro los ojos y fantaseo contigo...

20 de enero de 2014

Descubriendo mi nuevo mundo, a ti

Y bueno yo me enamoraba de ti con esa ceguera que solo nos deja ver algunas cosas. Que tus ojos eran los mas brillantes y que cada vez que hablabas tarareabas aquella cancion de Bob Dylan, I Want You, mientras tus dedos trazaban cada nota en mi espalda. Creyendo que tu cuerpo era un misterio inexplorado y que yo debia descubrirlo, y besandote cada centimetro me pude hacer una idea de como se sintio Colon cuando descubrio América, él un nuevo mundo. Yo a ti, mi mundo. Y aqui estoy, escribiendote para poder besarte a traves del papel y si hay suerte lo mismo me haces el amor y me regalas un 'te amo' al oido. Durmiendo para poder verte e imaginarte, creandote meticulosamente, centimetro a centimetro. Y me imagino cayendo en tus brazos y tal vez esa seria una magnifica forma de morir, pero luego pienso que es mejor tener todo el tiempo del mundo y malgasatarlo juntos. Y verte cada dia, y que no haga falta desnudarte para saber que eres precioso, que el sol no te hace mas hermoso corazon, porque es imposible. Y perderme, o encontrarme, mientras intento llegar a la comisura de tus labios o quedarme embobada mientras me coges de la mano viendo la maravillosa forma de encajar que tienen nuestros dedos. Soñaremos en la misma almohada y compartiremos mil y una noches juntos, con sus respectivos amaneceres.
Y ojala pronto alguien nos haga sentirnos parte de un todo en toda esta nada que nos rodea. Porque nos lo merecemos, merecemos a alguien con quien entrelacemos las manos con seguridad, que sepamos que ni la tormenta mas fuerte las va a separar. Ojala prometamos una vida al lado de alguien y no un para siempre, que algunos siempres llegan demasiado pronto, y no me fio de mi. Que confio en que la soledad tambien se canse de nosotros, o de esperar. Porque tarde o temprano suceden estas cosas...

16 de enero de 2014

Aferrandome a la almohada

Que al principio estas bien, no lo sientes o no lo asimilas, que es luego, al cabo de unos meses cuando te das cuenta de lo que ha pasado, de que ya no esta y que nunca va a volver a estar. Y ojala nunca tengáis que vivirlo, ni yo, claro.
No sientes nada, sientes vacio en el pecho y en cada palpitacion oyes un 'crac' que termina doliendo. Y lo echas de menos, las caricias, lo besos, las llamadas, llamadas perdidas en nuestro caso perdidas del todo corazon, como nosotros. Echas de menos hasta las peleas e incluso echas de menos cosas que nunca pasaron. Todo te recuerda a lo mismo, todo te recuerda al mismo y lo que te rodea insiste en borrarlo. Y no sabes. No puedes. No quieres. Eso seria olvidarle.
Y te preguntas si estara siendo feliz, quien le da los buenos días y con quien habla por las noches hasta quedarse dormido. Y bueno. Sobre todo te preguntas si él se lo pregunta. Y empieza a llover y te cala en el corazon, se mete por las goteras que me dejaste, todas esas cicatrices que nunca terminan de curarse, todas aquellas cicatrices que arañabas mientras yo besaba las tuyas. Y cuando di aquel portazo no viniste, no entendiste que era mi forma de decirte 'rescátame joder' o dame un abrazo, que viene a ser lo mismo, te fuiste sin mirar atras quiza porque temias verme esperandote mientras se me iba rompiendo la sonrisa, que acabo destrozada, como nosotros, que somos un montón de ruinas esperando que venga alguien que tenga suficiente paciencia y nos quiera tanto que se quede para recoger todos los trocitos.
Ahora las protagonistas son las noches recitando tu nombre en cada cancion hasta que pierda el sentido y me quede tirada en la cama sintiendome vacia, sin mas lagrimas que derramar y que escape de ti aferrandome a la almohada y con suerte me consiga dormir para olvidar la realidad que me rodea o esconderme de ella.

14 de enero de 2014

Toda una vida

Que bonito eso de no conocernos y darnoslo todo. Ojos castaños, pelo medio largo y media metro setenta y siete. Una sonrisa que no era normal, que me hacia preguntarme si estaba en una discoteca o en una sesión de hipnosis. Traje negro y camisa blanca, barba de tres dias. Uf. Ven corazón que quiero hacer algo contigo, no se muy bien si el amor o una vida entera. Y es bonito eso del amor a primera vista. El olvidar que no estamos solos, el deseo de follarnos, sea donde sea. Vamos a ser algo esta noche. "¿Tú que quieres?" me preguntaste, "¿Y luego que?" me decias. El luego esta demasiado lejos cariño. Y bailabamos tan cerca que en cualquier momento podíamos convertirnos en uno sólo, y el sabor de tus besos era algo especial, el cubata disimulaba el sabor a tabaco, pero no evitó que me enganchara a tus besos y que cada vez que sentia tus manos en mi cintura, acercara tu barbilla para volver a beberte. Fue rápido,  me cogiste de la mano y nos fuimos. Y nos sobraba todo, por sobrar, sobraba hasta la ropa. Y aun vivo en aquella noche, aun fantaseo con que a lo mejor vuelve a pasar. O con que nos tomaremos un cafe algún día de éstos, o durante toda nuestra vida. Qué sé yo.