28 de enero de 2015

.Bullshit.

La calle sigue igual,
mis converse siguen desgastadas,
y mis pantalones continúan rompiéndose por la parte interior del muslo.

Mis dedos siguen mordisqueados,
y pintarme las uñas es, aún, una costumbre semanal,
mis ojos siguen con la raya,
y mis labios siguen sin dejar que los pinte de rojo,
mi colonia es la misma,
mi pelo no ha cambiado.

El salón sigue igual,
mismos cojines, misma televisión;
mi habitación tampoco ha cambiado,
ni las fotos ni los peluches,
la cama sigue en el mismo sitio,
igual, que la ropa acumulada en la silla,

y, bueno, tú sigues siendo aquel
hijo de puta del que me enamoré,
pero yo, cariño, yo ya no soy la misma.

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